En busca del Elevator Pitch Internacional
Planeando llevar a cabo un Elevator Pitch internacional vinculado al turismo, y viendo la experiencia que el llevado a cabo en la IV edición de Turismo.as tuvo, hay varios puntos que los candidatos deben mejorar:
1- Es necesario que los candidatos sepan muy bien su objetivo. Es difícil transmitir algo que realmente uno no tiene claro. Buscar financiación de un producto que aunque ilusionante, no tienes claro, solo acentúa el desinterés de la audiencia, inversores incluidos.
2- No solo tienes que captar la atención de la audiencia que te escucha, sino que tienes que proyectar ese interés una vez puesto en marcha el negocio o la parte de extensión que prevees, a un plano totalmente diferente.
3- El éxito de la presentación, viene de la confianza en el discurso que haces. Sino lo has trabajado, es posible que en la presentación se note. El uso de las palabras correctas en los tiempos correctos, te permitirá ser mucho más convincente.
4- Es aburrido colocarte detrás de un estrado tratando de captar la atención sin moverte durante 15 minutos. Eché de menos más movimiento hacia un lado y otro, quizás repartiendo los temas en cada uno de esos movimientos.
5- Escuché los temas sin tener en cuenta la importancia de dividir en turismo esa estrategia en varias partes. Además de ser mucho más visual, nos permitiría disfrutar mucho esa nueva aplicación para un sector pionero en internet. No se trata de buscar la inversión a cambio de un proyecto, se tratá de buscar la complicidad futura a cambio de un proyecto de futuro.
6- Ser creativo es muy importante. No es discutible que cada uno es creativo a su forma, pero si en turismo no ves una implicación de la audiencia, es porque la creatividad no tiene mucho futuro…Al menos, resúmelo hacíendoles solo una pregunta sobre tu proyecto. Eso te dirá si lo ven o no. Nos vemos en el próximo Elevator Pitch Internacional…..

En tu vida diaria siempre hay un momento para las creencias. Si abandonas ese proyecto, nunca tendrás un objetivo claro. Muchas personas lo hacen, en busca de un dinero fácil, de un autombombo fácil, e incluso de proyectos en los que no creen. Abandonar tus creencias es abandonarte a tu suerte porque el mundo ya no es como hasta ahora y los liderazgos son cada vez más exigentes.
Durante mi etapa gestionando multinacionales, me dí cuenta de que la automatización del proceso y la sumisión al mismo, era la perdición de la empresa. La contratación de personal sujeto al cambio: talento por nómina, coartaba todas las expectativas de crecimiento y mejora en las empresas e instituciones Españolas.
Nada es igual desde hace 4 años. Nuestra resistencia está en tela de juicio y cada día es el consumidor o el entramado político-económico quien nos pone a prueba. Las crisis solo hacen daño a quien no es capaz de adpatarse, y no solo en los negocios, sino en su forma de pensar.
Es una palabra muy utilizada últimamente. Políticos, funcionarios y responsables de instituciones, lo usan cuál varita de hamelin para que los «ratones» caminen despacio y sin dar tumbos. Este proceso, lo analizaré más adelante para explicar porque esa cobertura macro se tambalea sobre los principios sociales de la oportunidad vacía e interesada, algo que me preocupa tanto como el interés que tenemos todos los emprendedores de lanzar start-ups para implantarnos rápidamente en un mercado complicado.
Está claro: comunica muchos datos y nadie te entenderá……En mi visita a NY, me percaté de una cosa: si no soy un líder, el líder no me va a hacer pensar como él. Si me interesan más las emociones que los datos, busquemos la conexión con lo que queremos comunicar, y la audiencia lo entenderá. Los hechos en si mismos no son nada, sino hacemos que las personas experimenten importantes emociones con esos hechos. Dentro de una conversación en un foro o en otros ecosistemas, he experimentado muchas veces esas emociones en mis visitas a NYC. En una cafetería, en un auditorio, en la radio, en reuniones de empresas……
Este año asistí en NY al World Business Forum. Allí estaban líderes mundiales como Porter, Welch, Buckinghan, Corcoran o Branson entre otros. La puesta en escena es importante pero me preguntaba cuál era el motivo de una convocatoria de 2.000 personas con entradas que rondaban los 2.500 dólares.





