El turista no es un voyeur
Hace no muchos años, acudíamos a las agencias de viajes de forma masiva, y comentábamos nuestro interés por irnos de vacaciones.Te indicaban lo que había, te inclinaban hacia un lado u otro, y cas¡ casi la decisión era del hábil comercial, eso sí , con la complacencia del turista.O sea eramos voyeurs de los destinos turísticos.
Ahora las cosas han cambiado y ya no vamos de forma masiva a las agencias de viaje, ya no nos vende un comercial muy majo lo que el cree, y ya no pagamos lo que no creemos que debemos pagar.Todo esto tiene mucha relación con la pantalla que tengo delante.Ahora el cliente interactua, y exprime como un limón la rede de redes, antes de tomar una decisión.Con lo cual, nunca sabes ni donde está el cliente ni mucho menos su decisión.Así es la vida: del te lo doy hecho, al lo hago yo. Esto supone un cambio terrible en todo lo que rodea al turista, pero no debe ser más complicado que hacer nosotros de turista por un día, y seguir la red, por el cable hasta donde termina su última conexión, no la de la clavija de casa, no, la que se mete por la pared y de forma subterránea llega a la decisión final, o sea a ese otro ordenador maravilloso al que le llega la orden de reserva.
Esa orden de reserva implica que hemos sido más proactivos que voyeaurs , que hemos salido de ese circuito absurdo donde tantos profesionales pretenden estar, para buscar otras alternaticas. Esas alternativas se definen por comprensión empática, o más fácil aun, por el hecho de hablar con tus amigos: oye que haces para irte de vacaciones?.Es fácil verdad?.Pues a partir de aquí la solución: sigue tu cable constantemente, controla a cuantos clicks de definición de compra estás, y a partir de ahí sabrás lo fácil que es anticiparte.
Es simplemente cuestión de interactuar,no de mirar.El turista es tan rápido que casi no ve lo que mira y eso activa mecanismos muy diferentes a los usados hasta ahora. Es cuestión de pasar a la acción,seguir el cable, y ver porqué terminó allí.Este allí es el objetivo de toda empresa turística .

Hace tiempo que le prometo a mi hija irnos al cine, pero siempre incumplo mi promesa.No es que no vaya físicamente, es que cuando llego siempre es tarde y han pasado todas las pelis.Ayer no iba a ser diferente.Llego y todo empezado.Ya sabeis como son los crios: siempre igual, siempre trabajando, nunca piensas mi.Jo, por un momento me llegué a estresar.Solo me quedaba ir al Burger King, pero esto es el postre de la salida del cine, y como no habia cine,mi mujer le preguntó a una amable empleada de los mismos.La señorita le comenta que habia ido a ver con su hija de 9 años, o sea como la mía, una peli llamada Click.Mi hija, sabía de que iba, y eseguida le gustó la idea.Pensé que tenía los muebles salvados, al menos de momento.El problema viene cuando empiezo a ver la película y me compara con el protagonista.No le es suficiente venir al cine, que encima me da caña.
Que duda cabe que Asturias es entrañable.Que duda cabe que hay muchos asturianos en Madrid y en cualquier lugar del mundo.Que duda cabe que te acuerdas de Asturias cada dia que pasa.Que duda cabe que apuntas como en la mili, los días que te quedan para volver a tu región.Que duda cabe que es un sin vivir.Que duda cabe que Asturias engancha y vaya si engancha. Pues ayer me agradaba un comentario de un bloguero Asturiano, de Gijón concretamente, que también escribe en periodistadigital.com Guillermo, con su blog Mas a gusto que un arbusto, en el que le alegraba mi árticulo en este periódico sobre Piloña.Asturias cuando estás fuera se siente muy fuerte, no sé ,eres como un boomerang en manos de una región.Te lanza pero te quiere cerca de ella.





